Fortescue acelera la construcción de la primera red eléctrica ecológica a gran escala del mundo
AI Analysis
Summary
Espera poder abastecer todas sus operaciones en Pilbara durante periodos de 24 horas sin combustibles fósiles a finales de 2027.
<p><img alt="Parque solar North Star de Fostescue. - Fortescue" src="https://cdn.elperiodicodelaenergia.com/2026/04/69d95013f26a6e41d60fa29d.webp" /></p><p>El gigante minero del hierro <a href="https://www.fortescue.com/"><strong>Fortescue</strong></a>, propiedad de Andrew Forrest, ha presentado formalmente lo que describe como la primera “red eléctrica verde” del mundo replicable a gran escala, capaz de eliminar el diésel y otros combustibles fósiles en la industria pesada.</p>
<p>Fortescue ya había dejado clara su intención de alcanzar el cero real de emisiones y eliminar la quema de todos los combustibles fósiles para energía y transporte en sus gigantescas minas de Pilbara para 2030.</p>
<p>Ahora espera poder abastecer todas sus operaciones allí durante periodos de 24 horas sin combustibles fósiles a finales de 2027, lo que le permitirá ahorrar al menos 100 millones de dólares estadounidenses al año (unos 150 millones de dólares australianos).</p>
<blockquote><p>Relacionado:</p><p><a href="https://elperiodicodelaenergia.com/fortescue-planea-construir-uno-de-los-parques-solares-mas-grandes-de-australia-para-alcanzar-el-cero-real-en-las-minas-de-hierro/">Fortescue planea construir uno de los parques solares más grandes de Australia para alcanzar el ‘cero real’ en las minas de hierro</a></p></blockquote><h3>El mayor sistema de su tipo</h3>
<p>“A diferencia de otros grandes centros renovables, que alimentan de forma intermitente a redes nacionales u otros sistemas eléctricos, el sistema aislado de Fortescue será el mayor de su tipo dedicado a descarbonizar la gran industria, las 24 horas del día”, afirmó la empresa en un comunicado este viernes.</p>
<p>Sus objetivos llegan en un momento en que la industria minera, a través del <strong>Consejo de Minerales de Australia</strong>, utiliza la crisis de combustibles en Oriente Medio como argumento para frenar, en lugar de acelerar, la transición hacia las energías renovables.</p>
<p>“Es totalmente previsible… pero es absolutamente ridículo”, declaró el director ejecutivo de Fortescue, Dino Otranto, al ser preguntado por la presión del sector para suavizar los mecanismos regulatorios de emisiones.</p>
<h3>Una transición “obvia”</h3>
<p>Otranto señaló que la caída de costes de la energía eólica, solar y del almacenamiento en baterías —junto con el rápido desarrollo del software y la inteligencia artificial para gestionarlos— hace que la transición desde los combustibles fósiles para grandes industrias como la suya sea “una decisión obvia”.</p>
<p>La región de Pilbara es uno de los principales centros económicos de Australia, pero ha sido alimentada casi exclusivamente por gas y diésel, lo que la convierte en una de las zonas con mayores emisiones del país. A diferencia de sus planes de hidrógeno verde, actualmente paralizados, el objetivo de “cero real” de Fortescue se basa en tecnologías existentes y competitivas.</p>
<p>La empresa espera contar con 290 megavatios de capacidad renovable instalada a principios del próximo año, lo que le permitirá cubrir las necesidades energéticas fijas de sus plantas de procesamiento de mineral, posibilitando un “procesamiento verde” durante el día en Pilbara.</p>
<blockquote><p>Relacionado:</p><p><a href="https://elperiodicodelaenergia.com/fortescue-lanza-sus-primeras-locomotoras-electricas-con-las-baterias-moviles-terrestres-mas-grandes-del-mundo/">Fortescue lanza sus primeras locomotoras eléctricas con las baterías móviles terrestres más grandes del mundo</a></p></blockquote><p>Para finales de 2028, prevé completar su red verde en Pilbara con 1,2 gigavatios de energía solar, más de 600 megavatios de eólica y entre 4 y 5 gigavatios hora de almacenamiento en baterías.</p>
<p>“A medida que las cadenas de suministro energético globales se vuelven cada vez más inestables y se evidencian los enormes riesgos de depender de combustibles fósiles, Fortescue avanza más rápido, demostrando que la industria puede autoabastecerse con energía verde, controlar sus costes y reducir su mayor riesgo: la energía”, afirma la empresa.</p>
<p>Fortescue también prevé reducir sus costes mineros entre 2 y 4 dólares estadounidenses por tonelada húmeda una vez complete su programa de descarbonización.</p>
<p>“Esto demuestra que eliminar los combustibles fósiles no solo es posible, sino económicamente superior. Este despliegue muestra que un sistema energético renovable totalmente integrado puede construirse rápidamente y a gran escala, ofreciendo beneficios inmediatos en costes, certidumbre y seguridad energética”.</p>
<h3>Segura de su tecnología</h3>
<p>La compañía se muestra ahora tan segura de su tecnología que ya la está ofreciendo a otros clientes. Estima que 2 gigavatios de energía solar y eólica, junto con 4 gigavatios hora de almacenamiento en baterías, pueden instalarse por unos 2.500 millones de dólares.</p>
<p>Otranto afirmó que ya están en conversaciones con posibles clientes —como centros de datos o proyectos de amoníaco verde—, aunque evitó dar cifras concretas por megavatio hora debido a la sensibilidad comercial.</p>
<p>“Creo que estamos entrando en aspectos comerciales sensibles sobre lo que anunciaremos… en algunos de los acuerdos que estamos negociando”, explicó.</p>
<p>“Pero ya se ha comprobado que la propuesta de valor favorece claramente a las renovables. Y los últimos datos que he visto indican que incluso superan al carbón, lo que supone un avance fundamental. Y, de nuevo, insisto en que es una decisión obvia”.</p>
<p>Fortescue aspira a lograr el “cero real” en 2030 o incluso antes. Sus estimaciones de costes se han visto reforzadas por la caída del precio de las baterías, el abaratamiento de la energía solar y nuevas tecnologías de turbinas eólicas “autoelevables” desarrolladas a través de <a href="https://elperiodicodelaenergia.com/la-autraliana-fortescue-compra-el-100-de-la-eolica-navarra-nabrawind/">Nabrawind</a>. “No se puede discutir con esas cifras”, concluyó Otranto.</p>
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